Ingeniería e Infraestructura Resiliente para la Gestión del Agua en América Latina

La región de América Latina y el Caribe (LAC) enfrenta una doble presión sobre sus recursos hídricos: por un lado, la acelerada urbanización —que ya supera el 80% de población urbana en varios países— incrementa la impermeabilización del suelo y extremas asociadas al Cambio Climático.
Frente a este escenario, las Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) emergen como una alternativa técnicamente sólida y económicamente competitiva para complementar —y en muchos casos superar— a la infraestructura gris tradicional.
El modelo convencional y sus límites
El paradigma «sanitarista» de gestión pluvial, orientado a evacuar el agua lo más rápido posible hacia un punto de descarga, tiene consecuencias bien documentadas: amplifica los caudales pico aguas abajo, genera costos de infraestructura crecientes y trata el agua de lluvia como un residuo en lugar de un recurso. En ciudades que crecen sobre diversos territorios originalmente —y que lo hacen sin planificación estratégica ni estudios de impacto ambiental— este modelo transfiere y magnifica el problema en lugar de resolverlo.
La respuesta no pasa por construir más infraestructura del mismo tipo, sino por repensar el enfoque.
Qué son las SbN aplicadas al ciclo urbano del agua
Las SbN para recursos hídricos engloban un conjunto de intervenciones que replican o potencian procesos naturales del ciclo hidrológico: infiltración, retención, evapotranspiración y conducción lenta del agua. En el contexto urbano se materializan en los llamados Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS): jardines de lluvia, humedales artificiales, pavimentos permeables, biocanales de drenaje, parques de inundación controlada y techos verdes, entre otros.
El principio rector que articula estos sistemas es el del impacto hidrológico nulo: que las nuevas urbanizaciones, parques industriales y cualquier proyecto que cambie las características hidrológicas del suelo gestionen sus escorrentías de forma tal que el incremento en el caudal pico generado por la impermeabilización sea compensado internamente, sin trasladar el problema a zonas aledañas o ubicadas aguas abajo.
Estos enfoques no eliminan la infraestructura pluvial convencional, pero la reducen en dimensiones y costos, distribuyendo la gestión del agua a lo largo de la cuenca urbana en lugar de concentrarla en un único punto.
El panorama en América Latina y el Caribe
Un relevamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el World Resources Institute (WRI) identificó 156 proyectos de SbN activos en la región, con distintos niveles de madurez y escalas de implementación. Algunos de los proyectos apuntan a beneficiar el abastecimiento o la calidad del agua, y un número significativo aborda la reducción del riesgo de inundaciones urbanas y fluviales.
Algunos resultados son elocuentes:
- En el estado de Espírito Santo (Brasil), un análisis demostró que combinar la construcción de embalses con la reforestación de áreas críticas en la cuenca podría generar un retorno estimado del 31% en 20 años, por reducción de sedimentos y costos de tratamiento.
- En São Bento do Sul (Brasil), la conservación de bosques en la zona de captación redujo los costos de tratamiento de agua en un 13% y los de dragado en un 46%.
- El Fondo para la Protección del Agua de Quito (FONAG) proyecta un retorno de USD 2,15 por cada USD 1 invertido en conservación de cuencas, a lo largo de 20 años.
- En Medellín, Colombia, ciudades como Cali han implementado corredores ambientales fluviales que integran vegetación ribereña, parques lineales y control de escorrentía como parte de la planificación urbana.
Estos casos ponen de manifiesto algo que el modelo convencional raramente considera: las SbN generan beneficios que trascienden el sector hídrico —biodiversidad, salud pública, paisaje urbano, empleo local— lo cual amplía las posibilidades de financiamiento y gobernanza.

Desafíos para la adopción a escala
A pesar del potencial demostrado, la adopción de SbN en la planificación de infraestructura hídrica en LAC sigue siendo limitada. Los principales obstáculos son conocidos: marcos regulatorios que no contemplan estas soluciones, ausencia de datos de seguimiento que sustenten la inversión, dependencia casi exclusiva de subsidios y donaciones, y escasa articulación entre organismos de infraestructura, municipios y actores de la sociedad civil.
El financiamiento es una variable crítica. Más del 60% de los proyectos relevados en la región busca activamente fondos adicionales, y la mayoría de los operativos depende de subvenciones para sostenerse. La transición hacia modelos financieros más robustos —sobrecargos tarifarios, instrumentos de deuda verde, fondos de dotación, captura de valor del suelo— es una condición necesaria para escalar estas intervenciones.
En ese sentido, los ejemplos de Perú y Colombia son señaleros: ambos países cuentan con políticas nacionales que obligan a los prestadores de servicios de agua a destinar un porcentaje de sus ingresos a SbN, generando flujos de financiamiento sostenidos y predecibles.
Una oportunidad concreta para la región
La inversión en infraestructura en LAC entre 2008 y 2017 superó los USD 125.000 millones anuales. Redirigir incluso una fracción pequeña de ese flujo hacia SbN representaría un avance sustancial. Las condiciones están dadas: hay conocimiento técnico disponible, proyectos piloto que ya superaron la etapa de demostración y una creciente demanda institucional por soluciones resilientes al clima.
El desafío no es tecnológico. Es de gobernanza, planificación y voluntad política para incorporar estas herramientas como parte rutinaria del diseño urbano y la gestión de los recursos hídricos.
Desde RNS Ingeniería Ambiental y Recursos Hídricos incorporamos este enfoque, integrando SbN en estudios de impacto, planificación de cuencas y diseño de sistemas de drenaje en Argentina y LATAM.
Referencias
Patagua / PUC Chile (2021). Ciudades sensibles al agua. Guía de drenaje urbano sostenible para la Macrozona Sur de Chile.
Ozment et al. (2021). Soluciones basadas en la naturaleza en América Latina y el Caribe: situación regional y prioridades para el crecimiento. BID / WRI.
WWAP (Programa Mundial de las Naciones Unidas de Evaluación de los Recursos Hídricos) /ONU-Agua. 2018. Informe Mundial de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de os Recursos Hídricos 2018: Soluciones basadas en la naturaleza para la gestión del agua. París, UNESCO.
Bertoni, J.C. (coord.) (2004). Inundaciones urbanas en Argentina.
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